Thursday, December 03, 2009

Las empresas de "los creadores" no se enteran

Es asombroso que, a pesar de los enormes recursos que manejan y del supuesto carácter de innovación y vanguardia del que presumen, las empresas de comunicación que nos colocan productos "creativos" estén siendo tan reticentes para comprender que su negocio ha cambiado irremisiblemente.

Me refiero principalmente a las relacionadas con cine, TV y música, y, en menor medida, ya les irá llegando su turno, con radio, prensa e incluso libros.

Probablemente no sean tan tontas y lo cierto sea que no han encontrado el nuevo modelo o lo han encontrado pero mientras tanto quieren arramplar con lo que puedan (que luego quitarles lo que tengan será mucho más difícil).

Vaya por delante que, como buen capitalista, creo en el valor, muy grande, de la propiedad intelectual y en la necesidad de que sus derechos tengan la protección necesaria.

Vaya por delante también mi convencimeinto de que una vez llegada la Singularidad, y no falta tanto para ello, esa propiedad (como las demás) ya no será objeto de comercio.

Pero el negocio hoy va por otros caminos. Para facilitarles su trabajo, se lo voy a explicar (no tienen que pagar por la enseñanza, pero sí identificar a su enseñante):
  • al cine no queremos ir, que nos da pereza y no podemos rapantingarnos ni levantarnos para satisfacernos en la nevera ni tumbarnos para tocarle la rodilla al chocolate... pero algunas pelis nos gustan (a cada uno, unas)
  • preferimos verlo (e incluso escucharlo) todo (cine, teleseries, música, radio, etc.) en la tele, sea en casa o, cuando nos apetezca más desear la inalcanzable rodilla del chocolate del vecino o compartir su sonrisa e incluso dus ideas, en sitios guay con los amigos, e incluso con los enemigos, que cada cosa tiene su momento y lugar
  • queremos ver las cosas en el orden y con la cadencia que queramos (incluso dándonos atracones pantagruélicos), y, claro, donde nos apetezca y a la hora que nos de la gana
  • y estamos dispuestos a pagar un poquito por eso, pero no mucho ni tener que tirarnos media hora con procesos de pago más o menos complejos e inseguros
  • y como es buen negocio, económico y de relumbrón, y hay tantos que se dedican a querer colarnos sus producciones, algunos seguirán necesitando (otros, más individualistas, no) a tipos y tipas que nos digan lo que hay que ver y oír, o lo que merece la pena que intentemos ver y oír, y lugares donde pillarllo... ¡PERO DESDE Y CUANDO NOS DE LA GANA, EH, aunque sea en Las Batuecas o a las tres y media de la mañana del jueves, que es fin de año!
  • esto es, harán falta críticos, clasificadores y agregadores (para quienes prefieren que los guíen) y (para quienes vamos más por libre) fáciles, accesibles, disponibles y completas bases de datos que nos permitan localizar y pillar en un momento los objetos de nuestro urgente (y olvidadizo si no inmediatamente satisfecho, ¡no se olviden de esto!) deseo
  • ah, se me olvidaba, la publicidad nos ha acabado gustando, pero solo alguna que es muy original; igual que el TS ha reconocido ya el daño que el ruido nos causa, el ruido publicitario también nos daña y acabará siendo condenado, como el mero ruido, incluso el musical, lo ha sido ya,
  • y, por eso, cuando las empresas de productos 'creativos' nos quieran vender algo deben ser conscientes de que les dejaremos que tengan su margen, para que puedan dar de comer a sus familias, pero que nos resistiremos a que con sus chorradas (pues habrán de reconocer que por la mayor parte de sus ofertas deberíamos cobrarles en lugar de pagarles, como sabemos bien) quieran atracarnos y esquilmarnos, y
  • por eso, les dejaremos que nos cobren (poco) e incluso que nos coloquen algo de publicidad (no tanta, no excesivamente intrusiva, y enrollada, claro, a tono con el producto al que acompañen)
Fácil y claro, ¿no?

Y ahora cómo. Les voy a decir cómo lo quiero yo:
  • como soy vicioso, cuando me pongo a ver una serie de tv que me gusta o me intereso por un creador (digamos un director de cine, un actor, un cantante, un escultor o un músico) quiero tenerlo todo o casi todo, hasta que me harto de él, y lo quiero tener ya, sin volverme loco para encontrarlo ni desesperado para pagarlo... así que deben ponérmelo muy accesible y fácil de pagar... así, claro, para que mi familia y amigos puedan tener algo que hablar conmigo no les quedará más remedio... que interesarse también... con lo que los creadores y sus empresas vuelven a ganar... y así la cadena... PERO OJO, bueno, bonito y barato... y cómodo, claro,
  • y como hay ocasiones en que entre tanta abundancia estoy perdido, a lo mejor caigo en seguir el buen criterio de alguien a quien respete por coincidir conmmis gustos sobre ciencia ficción, así que no estaría de más que éste tuviera disponible y pudiera colocarme un 'paquete' con los diversos productos vinculados a mi 'objeto de deseo... PERO OJO, bueno, bonito y barato... y cómodo, claro.
Y, no se olviden, por las buenas o por las malas (en fin, si son tan malas, a lo mejor no, pero a lo mejor también decidimos rebanarles la cabeza antes que dejarles salirse con la suya), digo, no olviden que quien decide qué y cuándo veo, escucho o leo algo soy yo... ustedes solo deciden crear algo y ponerlo en su escaparate, para cuando a mí me apetezca.

Tampoco olviden que, como ya hace milenios nos fue revelado, toda creación es no poco imitación y latrocinio de anteriores creaciones (y sino que se lo digan a la costilla de Adán), hoy más porque frente a los profesionales de esto somos muchos más, infinitos más, quienes también contribuimos, sin afán profesional ni mercantilista, con nuestras gratuitas creaciones, que ustedes, los profesionales, usan a destajo y con desparpajo para, por arte de birlibirloque, apropiárselas y revendérnoslas, así que no presuman tanto de sus "creaciones", que a menudo apenas son más que imitaciones y refritos, con frecuencia pésimos, si es que no son robos descarados y flagrantes.

Con las sencillas reglas de más arriba, no lo duden, además de seguir en el machito de lo molón y el relumbrón, ustedes podrán pasárselo bien creando y ganándose el pan.

Pero olvídense de la avaricia, que es pecado capital, y de su tendencia a insultarnos con acusaciones de latrocinio (que un poco, o mucho, ladrones somos todos) y admoniciiones de mandarnos a los maderos y enjaularnos de por vida, que después de pagar no nos gusta que nos toquen los cojones (lo que más jode de comprar un video legal son las ineludibles admoniciones insultantes).

Queden ustedes con Dios... y no sean vagos, pónganse al día, que se están haciendo muy antipáticos y nos están cabreando de verdad.
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