Saturday, March 18, 2006

luis del pino y el 11-m

don luis del pino, más joven que yo, qué envidia!, ingeniero, tiene dos virtudes, o más: el compromiso, la perseverancia y la capacidad de observación, por un lado, y una extraordinaria capacidad para exponer con sencillez y enorme claridad lo esencial de la síntesis de las mentiras con que algunos sinvergüenzas, quizás los de siempre - hay que joderse que vera sea tratado con privilegios sin parangón -, nos apestaron para varias generaciones.
yo, como tantos otros, me he zampado su libro en una noche, bueno, en dos, sin poder soltarlo en manera alguna. si quieres saber todo lo que no sabes sobre el 11-m y, además, todo aquello sobre lo que es evidente que nos han mentido, y cada vez nos mienten más, con descaro solo viable y posible en un país de egoístas muertos y jilipoyas avant la lettre, el libro de don luis es esencial.
al parecer lo venía publicando en su blog, en libertad digital. es barato y breve. es esencial. yo hoy iba a hablar de otra cosa, pero lo haré después, que el libro de don luis tiene primacía. gracias señor del pino.
ayer me llamó edouard desde moscú: está encantado. tiene chica, francesa, no rusa, su piso, cerca de la lubianka - os suena el kgb? -, con vistas acojonantes, el negocio parece interminable, ya se maneja en ruso y promete dominarlo antes de final de año. seguro que sí. gracias amigo por llamar. será telepatía, pero horas antes yo le había mandado un correo, por ver cómo estaba. cuando me llamó, el no lo había leído.
y luego decimos que dios no existe. existir no existirá, pero de la vida no sabemos ná, apenas ná... del 11-m ya sabemos mucho más. solo espero que cuando las certezas sustituyan a las convicciones, actuemos en consonancia y hagamos pagar, caro, carísimo, más caro aún, no solo a los autores materiales, sino a los autores inductores, a los encubridores y, desde luego, a los receptadores, a quienes habremos de exigir responsabilidad, no solo criminal, sino también civil.
me dá que de ahí vienen las prisas por cambiar, por correr hacia cambios que se piensan serán ya inmutables.
pero no solo creo que se trate de acendrar el rebus sic stantibus. yo creo que la falacia va más allá: hay tantos y tantos españoles que se han tenido que convencer de lo imposible e inimaginable que, piensan, ni siquiera cuando se sepa la verdad querrán reconocerla, porque se sentirán culpables, además de idiotas... y eso es un pecado que casi nadie está dispuesto a soportar. mejor engañarse hasta el final, hasta la muerte final, que reconocerse un idiota sin igual.
lo lamento, pero yo los considero los primeros y esenciales cómplices, y no solo por pasividad, que en su miseria y en su no querer ver han sido más que activos, sin evitar ser, además, faltones, ni obviar acusar a los demás de lo que ellos son ejemplos sin igual. que os den... bien dados... aunque no creo que ocurra: ni ellos se castigarán ni los castigarán.
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